viernes, 15 de octubre de 2010

Con la poli en los portones (y II)

Bueno, pues la visita de la policía de ayer fue, como decirlo, un punto de inflexión: primero llegó la policía municipal porque la empresa no tenía libro de reclamaciones, y al rato llegaron unos cuantos policías nacionales de paisano para llevarnos a todos detenidos por "estafa y asociación ilícita".
Los cargos, dirigidos contra la empresa, los terminamos sufriendo mis dos compañeras del departamento de ventas y un servidor (menudo juego de palabras para un informático). Muy amablemente nos dijeron los cargos y los derechos que teníamos, recogimos nuestras pertenencias, y nos llevaron en los coches camuflados hasta la comisaría de Canillas, a la UDyCO, donde nos tomaron las huellas, los datos, y nos comentaron que llevaban tiempo vigilando a mi jefe por tráfico ilícito de vehículos, estafa y demás. Pero claro, como mi jefe no estaba, pues nos llevaron a los 3 últimos monos por delante... la compañera que llevaba más tiempo hizo un mes en la empresa el miércoles, cuando yo me incorporé, y la otra me aventajaba en un día de experiencia en la empresa.
Después de Canillas nos trasladaron a la comisaría de Moratalaz, a eso de las 14:30, y sin comer ni nada nos encalabozaron. Nos hicieron el registro, nos guardaron nuestras pertenencias (incluyendo cinturones, gomas del pelo, cordones de las deportivas, y el sostén de una de mis compañeras), y nos llevaron a cada uno a un calabozo. Teníamos problemas para ir al baño porque los policías estaban bastante alejados y no nos oían, no nos dieron de comer hasta las 20:00 que trajeron la "cena", y ya por fin, aparecida la abogada de oficio, nos llevaron de uno en uno a tomarnos declaración y firmar para que nos pusieran en libertad, cosa que se demoró hasta pasadas las 21:00.
Tenemos cargos pendientes, nos tienen que citar de los juzgados, y salimos con un cabreo de tres pares: porque nuestro jefe no pisó los calabozos salvo para recoger la llave de la oficina para el registro con la policía, porque nos vimos inmersos en la estafa siendo simples empleados/víctimas, y porque los modos de la policía (como bien sabemos) dejan mucho que desear salvo alguna rara excepción.
Gracias por los comentarios vía Buzz, Facebook y demás.

El conejo... digo, el consejo del día es que comentéis directamente aquí, en la bitácora favorita de niños y grandes, porque sois vosotrxs por los que escribo... bueno, y un poco por mi ego, pero ya le voy dominando.

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