martes, 7 de marzo de 2017

Vueltas rozadas

Las vueltas del planeta y de la vida me han traído ésta semana a Las Rozas, a probar si mi puesto en el proyecto se puede mantener en la distancia. También a enseñar el negocio al nuevo, un mozalbete de 50 años que parece venir ya curtido de casa.

El traslado es temporal, la semana que viene me vuelvo a Terrassa para hacer el turno de tarde en Sabadell, pero las negociaciones sobre el cambio definitivo de ubicación parecen avanzar a buen ritmo, y pronto tendremos novedades novedosas sobre el tema de mi vuelta a Vallekas. Y sobre mi próximo viaje a Santiago de Chile para visitar a mi hermana y sobris, pero esto tendrá que esperar a después de Semana Santa, ya os voy avisando.

Así que estoy combinando el Cercanías con la Kalimotxera (mi primera bici, una BH California X3),que es la bici más pequeña que tengo, y dado el volumen de pasajeros del tren, demasiado grande sigue siendo... Al final terminaré por comprarme una plegable, aunque me fastidia no haberlo hecho antes, con lo de moda que están por Barcelona las Brompton... Ni me planteo venir con la Gorgona, que lleva unos días aparcada, y se tirará mucho más seguramente si sale bien el traslado.

Hasta la próxima entrada en vuestra bitácora amiga, sigan pedaleando.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Empezando Marzo

Arranca el primer mes del año según los romano, el mes del Dios de la Guerra, empieza Marzo y lo hace cargado de novedades para mi futuro. A la gente que no sois yo no suelen gustarle los spoilers, pero si estáis leyendo esto, es muy posible que tampoco os afecte demasiado en vuestro devenir...

Al turrón y con tó'lo gordo: es muy probable que vuelva a Madrid en breve, manteniendo el puesto en el proyecto, pero trasladando mi "oficina" a la sede de Harry Potter en Las Rozas. De momento estaré la semana próxima, mientras se tramitan mis tarjetas de acceso y se terminan las negociaciones entre $Boss y $Superboss (y entre éste último y mi charcutera). Podré volver a casa cada noche a dormir :D

También tengo que decir que es algo que llevo hablando con mi $Boss desde hace tiempo, intentando desde un montón de ángulos que cediera, que viera mi punto de vista (y de algún otro compi de curro). Parece que, si no la insistencia, o la viabilidad del cambio, o quizás alguno de mis absurdos argumentos a favor de ciertas tendencias políticas, o algún conocimiento sobre armamento ligero, o tácticas efectivas de demolición de edificios... no sé en qué conversación surgió el comentario que me dio lo que pretendía, pero ahora mismo, me la bufa bastante. Sólo puedo estar contento por volver, aunque aún no sé cuándo será definitivo.

Total, que aprovecho que la semana que viene me toca one more time estar de guardia, pero currando en Madrid, ésta misma tarde al salir del curro en Sant Cugat, me bajo a toda Gorgona a Vallekas, a dormir con mi amorcito, a sentir los abrazos y la piel largamente suspirados...

Eso me lleva a mi siguiente meta, a mi próximo hito a alcanzar. Pero basta de spoilers, en la próxima entrada bitacoril, quizás, os cuente más. O no. No sé ni qué voy a comer hoy, como para saber cuándo volveré a hablar del tema de mi futuro.

martes, 28 de febrero de 2017

Febrero finalizado

Está acabando el mes con menos días mientras comienza a llegar la primavera, los días se alargan y se mezclan trinos de pájaros con revoloteos de murciélagos. Para mi ver volar a los murciélagos significa el fin del invierno, como la caída de hojas o las primeras lluvias de Septiembre pueden ser el fin del verano.

Termina el mes y no tengo claro si mis planes de futuro inmediato se cumplirán el mes entrante: mantener mi puesto laboral, pero desempeñarlo desde Madrid. No sé si cuajará la opción de ir a una de las sedes de Harry Potter, o mi favorita de montar mi despacho en mi salón. Cualquiera de ambas ya será un ahorro de dinero y una mejora en calidad de vida, porque levantarse 10 minutos antes de empezar a trabajar, o hacerlo en pijama o gayumbos, evitar viajes de mil y pico kilómetros para ver a la familia...

Acaba el mes y acaba la entrada, hoy he sido breve, porque tampoco tenía mucho más que contar aparte de lo ya escrito.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Arroz "pasao"

Vislumbro en el horizonte más o menos cercano lo que podría ser la pre-crisis de los 40 años. Aún me quedan algunos, pero... me siento un poco introspectivo últimamente, y creo que va todo ligado al concepto de "madurez" que nos han ido metiendo en el subconsciente desde que nacemos.

Veo a muchos de mis amigos jugando con sus vástagos en el parque, y a muchas de mis amigas hablando de tal o cuál corriente educativa (creedme que he oído ya unas cuántas). Mi hermana volvió a ser madre por segunda vez, y uno de mis primos se convirtió en padre, todo en la segunda mitad del año pasado. Haciendo números, les vea más o menos a lo largo del año, cuento alrededor de mi agenda unos 13 menores de 10 años, sin contar con los hijos de mis compañeros de curro o de amigos y familiares a los que hace más de 3 años que no veo.

En mi caso, y creo que cada día en el de más personas, no me llama la atención el tema de ser padre, o al menos, no en exceso. Me reconozco egoísta en esto, o responsable, se podría ver desde ambos prismas.

Desde el punto de vista egoísta, la idea de no poder salir a tomar unas cañas cualquier día entre semana, sin tener otra tarea que presentarse con un aspecto más o menos decente en la oficina al día siguiente, me atrae tanto como una docena de patadas en la genitalia. O comenzar a dormir como las jirafas (menos de media hora diaria de duermevela), o vivir en un turno de guardia permanente en el que ni siquiera tendré un día de descanso para no hacer nada, o las trabas que pone el Estado para conciliar familia y trabajo... Hay razones más que de sobra.

Y desde la responsabilidad, no saber dónde voy a estar el año que viene hace que no me plantee siquiera tener mascota, como para plantearse tener una personita que no se puede valer por sí misma y necesita atención 24 horas al día, 7 días a la semana. No me veo capaz de aguantar ésa carga, sinceramente.

Me gusta coger en brazos a los peques, jugar tirado en el suelo o correr alocadamente a su lado, hablar con ellos y gastarles bromas preguntándoles como si fueran ya adultos, me parece divertido educarles y responder a sus dudas y preguntas, pero más allá de eso...

No creo que se deba al miedo a no verme capaz, podría con eso y con más, es más una cuestión de apetencia. Y en el caso de "las crianças", no me apetece.

jueves, 2 de febrero de 2017

Viajero familiar

Ya se puede decir: el próximo mes de Abril me largaré a pasar unos días a Santiago de Chile, acogido amorosamente por mi hermana.

Podré estar con Mario y Lucía, charlar con mi hermana y José, y volver a pasear por las calles de Santiago, disfrutar de sus cafés y jugos callejeros, y quizás volver a encontrarme con alguien conocido (está por determinar).

He pedido las vacaciones el primero del departamento, no sea que me pase como las últimas y descubra que tenía aún días pendientes. He comprado el billete y he pedido cita para renovarme el pasaporte (mira que tenerlo caducado y no acordarme). Ahora sólo queda ir gestionando qué equipaje voy a llevar yo y cuántas cosas intentará colar la familia, en plan estraperlo, como por ejemplo quesos o cañas de lomo.

Ya doy por hecho que me llevaré poca ropa, lo de viajar a una casa con lavadora es una comodidad, así que la práctica totalidad de mi mochila será destinado al transporte de mercancías, tanto a la ida como a la vuelta (ya me han encargado desde almejas chilenas, hasta alfajores de dulce de leche, pasando por el famoso pisco).

Así que, resumiendo, volveré a pisar el Cono Sur.

martes, 24 de enero de 2017

Anualidad 2016 - Editado

Voy a intentar hacer un pequeño resumen de los que fue mi pasado año, así a vuelapluma y por la mera razón de ver qué sale. Vamos al meollo, porque comenzar el año con trabajo en Alicante y carnet de conducir casi recién estrenado, y terminarlo con el mismo curro pero en los alrededores de Barcelona y cuarenta mil kilómetros de volante, no parece moco de pavo.

Comencé el año como ésta entrada, corrigiéndome: estuve en Vallekas a principios de 2016 porque lloré un poco de teletrabajo, así aprovechaba y podía ver a la familia en esas entrañables fechas... entrañables debe ser porque a los pocos días dan ganas de eviscerar a alguien.

Después de los atracones familiares y celebrar el cumple de mi sobrino, me volví a Alicante para recibir la noticia pocas semanas después: trasladaban completamente mi puesto a las oficinas de Harry Potter en Sant Cugat, o a las del cliente final en Sabadell. Por supuesto, estaban interesados en mantenerme, así que a mi charcutera le tocó aflojar un poco la mosca, básicamente por el aumento de gastos que supone Barcelona con respecto a Alicante. Pero voy demasiado rápido... antes pude viajar un poco por Almería con Neni, disfrutar de paisajes y playas al lado de una personita tan especial...

Antes de tirar p'al Norte, en Semana Santa, estuvimos también en Barcelona visitando a una amiga de Neni, y turisteo p'arriba, turisteo p'abajo, fui conociendo la Ciudad Condal lo justo para no perderme. Tuve la suerte de que, además, el traslado a Barcelona coincidió con la celebración de La Pantumacona, así que pude conocer a un montón de personas a las que, en mayor o menor medida, he seguido viendo. Personas que hacen las masas críticas de Terrassa, Sabadell, Barcelona...

Ya instalado en la zona, aproveché la ocasión para pillar unos días de vacaciones y subir con Neni a Amsterdam, a visitar a Rober y Paula. Gracias por acogernos con tanto amor y ofrecernos volver, os tomaremos la palabra el día menos pensado (no, no es ése que tenéis en mente :P ).

Luego vino el Iboga, con más amigas, conciertos y risas variadas, pero ya os digo que la edad nos hace morrofinos, y que ir a un festival con piso alquilado es mucho mejor que ir con tienda de campaña. Se pierden experiencias pero se ganan duchas con agua caliente y desayunos sin jaleos (por no mencionar las paellas que puedes pedir para comer en casa o la posibilidad de dejar cargando el móvil sin temor a que se esfume). Fue un festival de polvaredas y ritmos balkánicos, una agradable locura desenfrenada para desentumecer los músculos y relajar los pensamientos.

Los días y semanas fueron pasando tranquilamente, bajando algún fin de semana a Madrid, haciendo algún viaje relámpago (Salamanca, pueblos con hayedos o castañares...), trabajando con gente maja, y aclimatando mis oídos al catalán 'mica a mica', se fue terminando el año. Un inesperado viaje a Granada, donde conocí a una prima de Neni, Alba, y a su familia, que son unos soletes. Nos acogieron con los brazos abiertos en su casa (puede que fuera por llevarles la ansiada lluvia), y me despedí de ellos con una sensación de añoranza. La verdad es que personas tan agradables se hacen un hueco rápido en mi corazón, y es agradable comprobar que se acordaron de mi en Navidades (y que tanto Adara como Gael siguen practicando malabares).

Y llegaron las Navidades, llegó mi hermana con la nueva incorporación familiar, Lucía, y teletrabajo, y vacaciones...

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Primer toque

El pasado domingo, volviendo a Terrassa, me dieron mi primer golpe conduciendo con 4 ruedas. No se asuste/alegre nadie, que estoy bien. Bueno, al menos no peor de como ya estaba antes.
El accidente fue ya parado para entrar en una rotonda, el tipo de la furgoneta que venía detrás no frenó a tiempo, me dio un golpe en el maletero de la Gorgona, abollando la puerta izquierda, y dejándome en el retrovisor 2 caras asustadas.
No fue nada grave, no hubo heridos ni tuvo que venir ningún servicio sanitario o policial. He pasado revisión médica, he llevado a la Gorgona al taller, y en "brevas" volveré a la carretera para enfilar las vacaciones, que buena falta me hacen.
Seguimiento de lobos, visitas postergadas demasiado tiempo (Corniseras, no quiero mirar a nadie), viajecito a Granada...
Y a todo esto, con el jodido Turno del Dolor en el trabajo y una rasca mañanera de lo más animosa. Te espabila y tersa la piel como si no hubiera mañana. Ya era hora que dejara de hacer el calor infernífero del largo verano, aunque lo de terracear se está poniendo difícil.

lunes, 3 de octubre de 2016

Cultura pasada

Haciendo un pequeño balance a nivel cultural de lo que han sido 2015 y 2016 para mi, veo que he vuelto a leer bastante, que he visto mucho cine nuevo (o al menos, nuevo para mi), que he ido al teatro más bien poco, pero he mantenido conversaciones de lo más variopintas e interesantes.

Centrándonos en las cosas con letras, desde Pratchett y su trilogía de los gnomos, pasando por colaboraciones como en "La tierra larga", o la relectura de "Buenos presagios". De ahí a Gaiman y su "El océano al final del camino", la adaptación gráfica de "El libro del cementerio" y el nuevo "Sandman: Overture" (y algún cómic más con él al guión). Me he ayudado a ver las cosas con otra perspectiva con "El viaje íntimo de la locura", de Robe Iniesta, y me ha revuelto las angustias "El conformista", de Alberto Moravia, hasta el punto de tener que dejar el libro con una mezcla de asco y revulsión. Las reediciones y colecciones de comics de aparición más o menos regular me están dejando el bolsillo temblando, pero bien, y me estoy sorprendiendo de nuevo con "Transmetropolitan" (y motivándome a mi mismo a seguir escribiendo mierdas sólo por el placer de hacerlo), estoy descubriendo (tarde, lo sé), "HellBlazer", sigo con los spin-offs "AIDP", "Abe Sapien" y prácticamente todo lo que lleva detrás la mano de Mignola. "DoggyBags" son pequeños chutes de historias pulp, "Dr. Slump" y "Dragon Fall" son risas apelotonadas en tomos pequeños, Usagi sigue transitando el camino del guerrero...

Y más novelas, y libros, y artículos periodísticos (mucha letra sobretodo gracias a las feministas de Píkara Magazine), y manuales técnicos (por trabajo)...

Por cierto, agradecer los últimos regalos con páginas y tinta. De momento ya ha caído entero "Una declaración de intuiciones", de Álvaro Neil, aka Biciclown.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Sombras luminosas

Hay ocasiones, en la intimidad de mi soledad, en que sólo me parecéis sombras que orbitan a mi alrededor, ilusiones que cada cierto tiempo y de forma más o menos caótica pasáis cerca de mi. Como diferentes cuerpos celestes, cada uno con su cíclo y elipse diferente, afectando con su gravedad el movimiento del resto de astros y el mío propio.

Unas veces sois para mí sólo sombras que dejan un rastro de luces, sensaciones y ensoñaciones al alcance de mis manos, pero que rara vez logro alcanzar. Otras veces, y tengo que reconocer que son la gran mayoría, os siento cerca, os veo y hasta os puedo tocar, aunque no estéis físicamente ahí. Es una sensación difícil de explicar, notar la cercanía a pesar de las distancias, sentir a las personas en quienes apenas piensas durante el día a día, y descubrir que están al alcance de una llamada o de un mensaje.

Las estelas quedan ahí, aunque haga años que no vemos cruzarse nuestros rumbos. Como surcos en un camino embarrado, moldeando la forma en que pisamos, dejáis marca en mi sendero. A veces invisible, como un aroma que se percibe cuando lleva un rato en nuestra nariz, y nos acompaña hasta el cambio de paisaje, recordándonos evocaciones emotivas sin aparente relación. Basta que cualquier casualidad nos devuelva ése olor para que nuestros cuerpos se trasladen en el tiempo, al rincón de la memoria que compartimos con ése recuerdo...

Y os recuerdo, os recuerdo como viví los momentos que pudimos pasar juntas, con mis experiencias y sensaciones, con más o menos lucidez y exactitud. Recuerdo un instante fugaz, una frase que dejó su marca en mi memoria, horas agrupadas dedicadas a perdernos los tiempos, días de furiosas palabras y caricias alargadas desde el amanecer del Sol hasta el ocaso de la Luna...

Os echo de menos, os siento cerca, os he necesitado para formarme como persona y llegar hasta donde he llegado, os acompañaré mientras queramos y nos apetezca. Cada cuál caminará una senda y, con suerte, nos volveremos a cruzar.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Celebrando amistades

Tras una semana de teletrabajo con guardia, desde el cómodo sofá de mi salón vallekano, llegó el fin de semana y las fastuosas celebraciones por mi aniversario (que aún no ha llegado, pero ya lo he empezado a disfrutar).

El viernes, viaje fugaz al pueblo a cortar uvas de la parra, y el sábado vuelta a los madriles para comer en el chino con la familia. Como hacía muchos años que no celebrábamos un cumpleaños, y seguramente por influencia de Neni (no lo digo yo, lo dijo ella). La verdad es que fue un lujo tener a casi toda la familia en la misma mesa, incluyendo a la pequeña Gala, la más reciente incorporación al clan, aunque por poco tiempo. Lucía está a punto de salir a dar la cara, y en Navidad tendrá que acostumbrarse a los abrazos y achuchones.

Luego ya vinieron las cañas, las visitas, los brindis y los abrazos. Caras que hacía demasiado que no veía, otras nuevas en las que rápidamente se vislumbraba sinceridad. Iban cayendo las cervezas y surgiendo los regalos, aunque para ser sincero, el primero fue cosa de Iván y Rebeca, una camiseta de "The Walking Dead" que he estrenado en el turno del dolor de ésta semana (Sabadell de 7:00 a 15:00). Lo siento si confundo alguna cosa, el alcohol corrió como un río en primavera y ciertos detalles se han desvelado a posteriori con un vídeo.

- Botella de sidra natural, no recuerdo muy bien si la trajo Dani, otra persona o si estaba ya en la mesa cuando nos sentamos..., traída ex-profeso por CriCri y Sergio desde las mismérrima Asturies
- Candado Trelock, cortesía de Más Que Parches (Alberto y Sara).
- Taza de Chewbacca, de parte de Gael, CriCri y Sergio.
- "Una declaración de intuiciones", de Álvaro Neil, aka Biciclown + Botella de hidromiel Helheim, del amigo Fernan.
- Camiseta de << Carril 30 >> reflectante + un delicioso pastel de calabaza que compartimos entre todas, de parte de Cristina y Juan (y el resto de piratas de Getafe).
- "Ultraviolencia", de Miguel Noguera, de manos de Marta, Ángel y Carlos Turiel.
- Botella de vino tinto, traída directamente desde Casavieja por Wayra, Gabriela y Tito.
- Un par de raciones de... cosas, cortesía del Poyo ;)

Pero lo más valioso, el mejor regalo de todos, fue tener a toda aquella gente queerida allí, teneros cerca, compartir el tiempo en cualquier sitio, hablando de nada y de todo. Incluso a las personas que no pudieron venir por diversos motivos les sentí cerca, avisaran o no de su ausencia.

Os quiero

PD: Entrada actualizada después de "descubrir" quién trajo la botella de sidra. Bendita resaca :D

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