jueves, 26 de noviembre de 2015

Hacia la montaña

Siempre me ha gustado ir a la montaña, sentir la naturaleza rodearme sin artificios ni preferencias. Desde pequeño me han inculcado el amor por ella, he disfrutado subidas y sufrido bajadas. Me ha herido y me ha amado como nadie podrá hacerlo, porque la montaña tiene más amantes (mejores o peores), y tendrá muchos más, y no le preocupa los que pueda tener la otra parte.

La montaña simboliza la evolución, las ganas de que nuestra mirada abandone la realidad del suelo y alce el vuelo hacia lo imaginable. Nos señala el camino a las nubes, indica el resplandor cálido de la Luna y el brillo frío del Sol. Es el punto por el que van pasando las estrellas de un pretérito Universo. Es el destino que nos llama una y otra vez, llenando nuestra cabeza de posibilidades, miedos, esperanzas y temores. Es la Tierra en su máxima representación: aquí quien no es capaz de vivir sin un plano horizontal no suele tener mucho futuro, y eso es una suerte para la Naturaleza, reacia a las líneas rectas y los terrenos lisos.

La montaña, imponente y dominando el horizonte, nos anima a superarnos, a seguir avanzando hacia arriba. En mi caso, también me alimenta el interior, mi particular isla de soledad se vuelve agradable y justa, porque ¿qué justicia hay mayor que la de la Pachamama? La montaña está, no entiende de crueldad o benevolencia; la montaña es, y no le hace falta nada más, si acaso un poco más de cuidado por nuestra parte. A mi me tranquilizan sus sonidos, sus tonos y colores que inundan la vista, los aromas a resinas y verde, el tacto de piedras duras y plantas y sentir mis plantas sobre blandas piedras. Notar la brisa abrazarme, mojarme las manos en un arroyo inesperado... sólo de recordar las sensaciones que me da la montaña se me erizan levemente los pelillos de la nuca y esbozo media sonrisa.

Montañas pequeñas escondidas en montes, montes gigantes aparentando ser montañas. La montaña nos lleva contemplando desde mucho antes de bajar de las ramas, nos vio dar los pasos ridículos de nuestros primeros días, y verán cómo, decrépitos y seniles, nos dejemos caer a sus pies para morir.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Mitos y magias

Míticos y mágicos, hitos agiográficos que nos desmitifican mágicamente y nos empujan a emitir juicios. Momentos etéreos que flotan sobre nuestras cabezas, herméticas al misterio, mientras se escurre la magia del tiempo.

Mitos mágicos que sustentan leyendas embrujadas de hechos recordados en ensoñaciones momentáneas de la História, mitologías y magias reales deberían ocupar el puesto del mágico mito del áureo dinero. No era el oro lo que contenía la magia, sino el hierro según los mitos, pero el Hombre y su Codicia mitificaron al primero y condenaron al segundo a sus enemigos, reales o imaginarios.

Ante la magia del mítico Minotauro faltarán Dédalos y no todos seremos Teseo. ¿Nos doblegaremos a la mitología? ¿La ensalzaremos para recordar algo que ya hemos olvidado hace generaciones?

Magia y mitos nos formaron como sociedad, mitos y magia es lo que mantenemos socialmente, ¿o qué pensáis que son los famosos, sino mitificaciones de nuestros anhelos? ¿O el funcionamiento de cualquier aparato tecnológico moderno, sino informagia?

lunes, 23 de noviembre de 2015

Sorpresa desvelada

Se desveló la sorpresa, en vivo y riguroso directo, a las personas a las que iba dirigida en primer lugar. Mereció con mucho la pena guardar el secreto tanto tiempo, por las expresiones de sorpresa y por lo inesperado para todas las personas en cuestión.

Y ahora, lo escribo por aquí, para dejar constancia... Tengo carnet de conducir, y vehículo motorizado, al que he bautizado como Gorgona (o Gorgonita) en honor a la más famosa y conocida de ellas: Medusa. También por todos los significados asociados al mito tradicional, pero sobretodo por la petrificación producida en quienes me conocen... NOBODY EXPECTS THE SPANISH INQUISITION!!

En fin, apesta un poco a líquido de embalsamar pero que me va a llevar y traer de viajes y nuevas aventuras.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Tintas

Tinta negra sobre fondo blanco. Tinta mis negras penas y tórnalas luminosidad. Tinta que fluye como un río de tinto sobre la copa del papel. Tinteros llenos de claridad enmarañada esperando para vaciarse poco a poco.

Distintas tonalidades de la misma tinta, indistintos tintes en el mismo tintero.

Tantas tintas para tan pocos tinteros. A tientas relleno trazos de tinta sobre el papel. Tientos de ideas tirados al blanco, negras trazas tentadas sobre pensamientos se tumban entintadas.

Tontos entintados tentando la tierra, tientos a tontas en terrenos de tintas. Se destinta el tintero y se tinta el tejido, tiznado el papel se resecan los restos de tinta.

Tantas tintas aún por derramar, tantos derrames atrapados en tinteros.

martes, 17 de noviembre de 2015

Bretes y Certezas

Bretes donde entramos sin darnos cuenta del error. Certezas que seguimos ciegamente contra toda lógica. Certezas que nos sumergen en un brete, y bretes que nos sacan de certezas.

Hay bretes que parecen imposibles y no esconden ninguna dificultad extrema, hay certezas que nos indican que la imposibilidad sigue ahí a pesar de que las pruebas indican lo contrario. Hay bretes que no aparentan estar ahí, y hay certezas que no permiten ver el horizonte.

El brete de cambiar certezas. La certeza de salir del brete. Y vuelta a empezar...

Sorpresas y novedades

De momento sólo puedo decir que se acercan novedades en mi vida. Sorpresas que dejarán boquiabierta a más de una persona.

No voy a soltar prenda hasta que llegue el día, así que podéis preguntar, investigar y dar la murga lo que queráis...

jueves, 12 de noviembre de 2015

Brotes y cortezas

Brotes y cortezas, a eso se reduce todo. Brotamos del enramado materno, nos va nutriendo mientras nos sostiene, hasta que tenemos nuestra propia corteza que nos proteja y ayude a mantenernos firmes.

Brotes de diferentes tipos como diferentes tipos de personas pululan por el mundo. Algunos se convertirán en flores que darán su fruto: nuevas semillas que germinarán en el futuro; otros serán catalogados de mala hierba por nacer al ras del suelo y tener que competir con demasiados semejantes.

Cortezas también hay para elegir, suaves asperezas, rugosas tersuras, retorcidas o rectas... Fortalecen el corazón de quien las porta, protegen de inclemencias y depredadores, ayudan a alzar la copa y continuar con vida. Tantos usos y es lo primero que se descarta tan a menudo para llegar al interior (salvo si eres un alcornoque, en cuyo caso será lo más valioso que puedas ofrecer).

Brotes de ideas nuevas, inquietudes y contactos. Brotes que nos permitan ofrecer refugio a alas fatigadas o a suaves garras. Brotes de crecimiento, de cambios y orientaciones, brotes que nos acercan al cielo y nos oxigenan.

Cortezas de ropa, diseñada para proteger de las inclemencias y diferenciarnos de otros, tactos diferentes para cortezas artificiales. Cortezas de certezas, implantadas para proteger de las influencias y separarnos de otros, textos distintos para cerebros industriales. Adivinad cuál es más fácil de cambiar.

Cortezas y brotes, brotes o cortezas. No es necesario elegir, llevamos lo mejor de ambos, lo importante es mantenerse en pie, seguir brotando sin necesidad de que nuestra corteza aumente su grosor, sin necesidad de convertirnos en maleza ni perder de vista nuestras raíces.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Sombras

Sigo buscando una sombra en la que estar, aunque sea invierno y haga frío. Será la introvertida costumbre del pasado, cuando pasaba la mayor parte del día en mi habitación. ¿Es posible percibir dónde está el error y, aún y así, ser incapaz de remediarlo definitivamente? No es fácil cambiarse las costumbres, modificar un comportamiento que moldea en cierta forma el carácter propio, voluntariamente.

Sombras arbóreas, danzando sus copas sobre el suelo. Fugaces sombras aladas, apenas perceptibles en las fatigadas y aceleradas mentes humanas. Sombras coloridas sobre el gris industrial del asfalto. Sombras saltarinas de objetos fijos corretean bajo cualquier luz. Sombras de figuras estáticas iluminan oscuros y líquidos rincones interiores.

Sombreros siempre asombrados por sombrear semblantes sombríos...

A todas luces, las sombras siguen siendo ilusiones, quimeras y utopías inalcanzables, justo al final del tacto, justo al principio de nuestro exterior.

Vayan por la sombra.

martes, 10 de noviembre de 2015

A veces (I)

A veces escribo cosas, a veces pintarrajeo un papel, a veces tengo ideas y a veces las pongo en práctica.

Algunas veces he visto peces sacando sus heces.

A veces estar callado no quiere decir no tener nada que decir, ésas veces puede que no merezca la pena la audiencia, o puede que sean veces en que el silencio es lo más escandaloso que puedes ofrecer.

A veces descubres personas donde sólo había gente, personas que se vuelven importantes, a veces sin siquiera pretenderlo, y otras veces poniendo un esfuerzo inesperado.

A veces son las personas las que se tornan gente, se diluyen en la multitud porque la mayoría de las veces los caminos se bifurcan y separan.

A veces un vacío puede llenar por completo una vida, a veces una vida se completa vaciándose en otra, a veces daría la vida por poder darme por vencido, y a veces desmerezco mi vida vencida.

A veces, seremos derrotados, pero a veces... ¡Venceremos!

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ésas eses

Suelas asoladoras a solas con mi sueldo, solaz somnolencia surgida de algún subsuelo sin sol.

Suerte de sueño solemne, sólo siesteando a la sombra, sin sentimientos sentidos ni sabores sostenidos.

Suaves siseos son sólo sonidos susurrados sin sustancia.

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