lunes, 16 de septiembre de 2019

Cielo inflamado

Pasaba la tarde, con la lentitud habitual, cuando tu recuerdo cruzó el escalofrío entre mi cuello y mis hombros. Lo pienso hoy y aún sigue sin parecerme una casualidad, que en el mismo momento en que te veía sin estar presente, el cielo cambió sus nubes por llamas naranjas. Ése resplandor ígneo se mantuvo, impertérrito, mientras recordaba la sonrisa de tu mirar, durante un momento que se alargó hasta el fin de la consciencia. Me dejé caer en el letargo, oponiendo la resistencia de un susurro, mientras se desvanecía la realidad a tu alrededor.

Me despertó el frío de la noche, acurrucado en una manta, soñando con tus manos y las mías, reposando sobre la almohada, después de un largo paseo por nuestras pieles. Aún estaba condenado a no poder entrar en la cárcel de tus labios, y ya tenía el ansia de liberar mis pisadas sobre tu caminar. El frío de las baldosas apagó la somnolencia por completo, y me empujó hacia el torrente de anhelos, al largo descenso hacia tu ausencia. Aferré mis esperanzas en el oscuro líquido que me observaba, agazapado en el fondo de una taza, y pude comprobar más pronto que tarde, que no era el café quien me miraba, sino el tenebroso reflejo del fondo de porcelana, sonriendo sordamente.

El cuarto se convirtió en sepulcro mientras los reflejos de las farolas daban paso a los primeros rayos del sol, filtrándose con la pereza de la desgana a través de las grises nubes del horizonte, lanzando las sombras de los pájaros al vuelo contra las paredes y muebles. El silencio sólo era profanado por las teclas, el rasgar del cigarrillo mientras se consumía, y la estática de la TV enmudecida. Y en medio de ésa quietud, entre sorbo de café y pensamientos inconexos, sonó el teléfono un par de veces. Al descolgar, tu voz me llenó de sonrisas, como si hubiéramos sentido la misma necesidad de oírnos al otro extremo, necesitando confirmar que seguíamos presentes, a pesar de la distancia.

viernes, 30 de agosto de 2019

Películas y series vistas en 2019 (Movimiento sexy)

Sigamos con la lista, que diría Schindler (perdón por el chiste malérrimo)... Ahí va la continuación del visionado:

Arrietty y el mundo de los diminutos (animación)
Caballeros, princesas y otras bestias
Dragon wars
La cosa del pantano
El milagro de P. Tinto
Pacific Rim 1 y 2 (otra vez, pero me la puse para dormir un día... y me da rabia dejar las cosas a medias :P )
El lobo deWall Street
Crying freeman
Hulk 1 y 2
Pompoko (animación)
Godzilla (2014)
Diablo (A man apart)
Lo que hacemos en las sombras
Shutter island
Simplemente negocios
Sky captain y el mundo del mañana (no sé si ponerla como animación, porque no tiene ni un sólo plano sin croma o efectos "digitales")
Shaft, the return (2000) y Shaft (2019) (por alguna extraña razón, alguien en España decidió apuntillar la primera como "The return", porque sus mierdas tendrá en la cabeza, pero la segunda, sin embargo bancario... se ha quedado sin número ni apellidos. La verdad es que hay varias pelis de los 70s y 80s, que quedan pendientes de visionado)
Blitz
El pacto de los lobos
Conan (2011)
El año de la garrapata
Chernobyl (serie)
La delgada línea roja
Spiderman: far from home
El regreso de la Cosa del Pantano
La cosa (El enigma de otro mundo)
La cosa (remake, precuela, llámalo equis)
Guardianes (los Vengadores, pero en la madre Rusia)
Tusk (con la magnifiquérrima actuación de Guy Lapointe, la historia se las trae... ¡Puto Kevin Smith! Y esperando que doblen "Yoga Hosers", que sería la segunda película del "Auténtico Norte", es decir, Canadá)
Dr. Mordrid (es una parodia de Dr. Strange, pero en los 80, así que... vosotrxs mismxs si la veis)
John Wick 3: Parabellum

Aquí hago un inciso, porque más o menos fue cuando me terminé de ver los capítulos de Forjado a Fuego, pero hay otra nota al pie de la entrada, con sorpresa incluída.

Amanecer rojo
Red dawn (remake)
Popeye (DVDrip, decía la web, y parece que lo han grabado con una cámara VHS, de una proyección en super 8, con corrientes de aire sobre la pantalla, pero salen Shelley Duvall y Robin Williams de jóvenes, y sólo por eso ya vale la pena)
300
300: el origen de un imperio
El camino del guerrero (¿Ninjas en el salvaje oeste? ¿Y además hay un circo? ¿Qué podría salir mal?)
Van Helsing
Final Fantasy VII: advent children (animación)
Rambo 1, 2, 3, 4
S.W.A.T. Los hombres de Harrelson
S.W.A.T. Operación especial
Dr. Horrible sing-a-long
Al filo del abismo
Trashin', patinar o morir
Asalto a la comisaría del distrito 13
Robin Hood (la versión de Ridley Scott. Russel Crowe, y un montón de actorazos... es un poco meh, la verdad)
Spectral
Repo men
Robocop 1, 2, 3 (guión de Frank Miller, ojocuidao ahí, en las secuelas)
Robocop (2014)
Chacal
Stranger things, Temporada 3, enterita en 1 día (y media hora del siguiente, que me dormí al final del último capítulo :P )
Con el arma a punto
Umbrella academy, temporada 1 entera (se corta el capítulo a los 45 minutos... faltan unos 3 del final, pero el capítulo final está entero, y la serie es bien recomendable)
Fast and Furious: Hobbs y Shaw
Gintama
X-Men: Fénix oscura
MIB Internacional
Mazinger Z: Infinity (animación)
Ejecutor
Jumanji (2017)
Eragon
Max Payne
Prince of Persia: las arenas del tiempo
Stealth: la amenaza invisible
Temblores
Monster hunt (es medio de animación, porque los monstruos parecen sacados de algún canal infantil...)
El monje
Hércules en Nueva York (protagonizada por Arnold Stang y Arnold Strong, a.k.a. "Mr. Universe", a.k.a. Arnold Schwarzenegger)
Transporter legacy
Jurassic World
Jurassic World: el reino caído
xXx
xXx 2: estado de emergencia
xXx 3: reactivado
Corrupción en Miami
Rurouni Kenshin, el guerrero samurai
Rurouni Kenshin, el guerrero samurai 2: infierno en Kioto
Rurouni Kenshin, el guerrero samurai 3: el fin de la leyenda
Divergente
Divergente 2: Insurgente
Divergente 3: Leal (parte 1)
Inmortals
Los Vengadores: archivos secretos. Black Widows y Punisher (animación), o como han decidido llamarla en la cabecera, "Los Vengadores, ¿justicia o venganza?
Fairy Tail: la doncella del Fénix (animación)
Fairy Tail: Dragon cry (animación)
La piel fría
Solo
Fullmetal Alchemist. Con lo bonito que podría haber quedado, y ha tenido que venir Netflix a reventarla...
Tokio ghoul
Lucky Luke
13 asesinos
Paradox
Above the rim
Videodrome
El francotirador
América 3000
Hyperdrive, una cosa que se ha sacado Netflix producido por Charlize Theron (ahí es ná). El doblaje parece sacado de algún videojuego chusco de fútbol, a base de comentarios repetitivos, pero ver un programa que mezcla "A todo gas" con "Humor amarillo", merece tanto la pena que me he tragado la primera temporada del tirón.
Screamers, asesinos cibernéticos
Beavis y Butthead recorren América (animación)
Catwoman
Creepshow 1 y 2
Blade runner
Blade runner 2049 (a medias)

Dejo a medias la última peli, porque me espera un finde sin conexión a internet, pero podréis continuar con la lista en la siguiente entrega.

La nota al pie que prometí en el intermedio: Forjado a Fuego, me sorprendió ver un doble de mi yo del pasado medio lejano, temporada 5, episodio 26...

lunes, 26 de agosto de 2019

Corazón venenoso

"Dame veneno, que quiero morir, dame veneno" cantaban Los Chunguitos.

Te pedí veneno, porque me moría de ganas de probarte. Me diste tu veneno, porque no te importaba verme morir.

Empezó imperceptiblemente, al tornarse la cálida suavidad de nuestras palabras en sordos silencios entre frases hechas. El gusto de tierno aroma se tornó muda ceguera, alrededor de la rutina.

Poco a poco, la ponzoña de mi propio corazón nos devolvió a la realidad, nos puso delante de los ojos los gritos que nos negábamos a palpar. Mi propio veneno resultó ser un antídoto ante el tuyo, y ya ni siquiera noto dónde se clavó más tu aguijón. ¿En mi pecho, o en mi cabeza?

Es indiferente, porque vuelvo a tener sed de algo tóxico, siento de nuevo la necesidad de ensuciarme con la casta limpieza de una mirada, una invitación al pecado desde la inocencia de un roce. Y como un nido de víboras desperezándose ante la inminente primavera, emergí de mi retiro mudándome la piel en el camino hacia el calor.

viernes, 16 de agosto de 2019

Alpargatas noruegas

Volví del viaje con las energías recargadas, hace ya casi 2 semanas, en las que apenas he parado. La cosa de las vacaciones fue tal que así, poneos cómodxs...

Madrugando muchérrimo más que para entrar al curro, nos fuimos al aeropuerto (donde nos tocó pagar de nuevo para poder facturar la mochila con las cosas de acampar) rumbo a Bergen, escala en Ámsterdam mediante. En el aeropuerto de Bergen nos esperaba el coche de alquiler que nos iba a permitir movernos. Otra sorpresa, aunque más agradable: nos habían mejorado la oferta de coche, y ahora era automático (a pesar de haberlo pedido manual), y con asientos de cuero, uuuuuh.

El tema, al estar permitida la acampada libre, fue que nos llevamos la tienda de campaña y los sacos para ahorrar en alojamiento y poder asumir los (carérrimos) precios noruegos: 3 € por una bolsa pequeña de frutos secos, unos 6 € por lata de cerveza de 33cl, o los 13 € por paquete de Camel. Al menos con los cafés son generosos en el tamaño, pero el más barato lo tomé en un camping por 2,5 €. Bueno, a lo que íbamos, resumiendo el temario, hicimos noche en:

Primera noche: Evanger - área de servicio con wc limpios y abastecidos de papel, césped y mesas con bancos, y una bonita bajada a pie del fiordo (aquí, concretamente)
Segunda y tercera noche: Dragsvik - cabañas del camping Veganeset, debido a la amenaza de lluvia fuertecita. La misma lluvia que nos impidió hacer la Ruta de las Cascadas :(
Cuarta noche: Flåm - camping masificado en un pueblo turístico a tope (no recomendable, salvo por la subida a Brekkefossen, una espectacular cascada a 1 km escaso del pueblo).
Quinta noche: Øvre Eidfjord - camping Myklatun, justo al borde del agua de Eidfjordvatnet.
Sexta noche: Bergen - Youth hostel, cerca del centro y del puerto, en la parte vieja de la ciudad.

Tuvimos que movernos en ferry entre las orillas de los fiordos, pudimos recorrer las estrechas carreteras de montaña, túneles en espiral o con rotondas, autopistas de un carril por sentido limitadas a 60 km/h y atravesadas por pasos anti-ganado. La verdad es que las ovejas campan a sus anchas, en grupitos de hasta 10 y no en rebaños, por las carreteras y cunetas.

El paisaje variaba para permanecer casi inalterado: verdes laderas salpicadas de piedras y peñascos; casitas de madera casi de cualquier color aparecían entre la vegetación y los árboles; cascadas que son visibles desde la distancia, o que te sorprenden al girar una curva; agua en casi cualquier estado, desde el hielo permanente de los glaciares, hasta las gotas pulverizadas de la quilla sobre el fiordo.

La ruta, un poco más en detalle, fue algo así:

De Bergen salimos hacia Evanger, buscando un sitio para tirar la tienda y pasar la primera noche, paramos en un supermercado que vimos abierto para comprar cena y unas birras, pero al llegar a la caja... ¡Resulta que no venden alcohol los domingos! Hay que ir a un pub si se quiere tomar una birra, menudo chasco... Llegamos a un área de descanso con wc, cerca de Evanger junto a la E16, donde ya había una pareja acampada y un par de caravanas y camiones. Bajando una escalera, junto al área de descanso, pudimos bajar a mojarnos los pies en el fiordo, y descubrir otro par de tiendas junto al agua. Ni siquiera se escuchaban los escasos coches que pasaban.

Al día siguiente, después ya de desayunar y planificar el día, seguimos rumbo al Sognfjord, el Fiordo del Sueño, sin un sitio determinado para hacer noche. Nos paramos a estirar las piernas y comer en Undredal, en una terraza al sol, y pudimos dar un paseo por los alrededores antes de seguir hacia Balestrand. Hicimos otra parada en Viksøyri, por la tarde, y fuimos a ver un par de iglesias restauradas, una de piedra (Hove Steinkyrkje), y otra de estilo vikingo (Hopperstad Stavkyrkje), completamente de madera. No entramos en ninguna. En la primera, porque estaban celebrando un bautizo o similar, y en la segunda, porque debido a la pausada vida de las vacaciones, llegamos media hora después del cierre. Las pudimos disfrutar por fuera, hasta que volvió a llover, y seguimos camino hacia Balestrand, ya que había que cruzar el fiordo en ferry y no teníamos muy claras las horas y lugares de embarque, aunque según parece, los hay más o menos cada hora. Finalmente pernoctamos en el camping de Dragsvik, donde pudimos alquilar unas cabañas por la amenaza de lluvia de los siguientes 2 días. También el cansancio acumulado se empezó a notar cuando, en el embarcadero del camping, y mientras nos tomábamos unas cervezas, nos dimos cuenta que, a pesar de la leve claridad del cielo, se ocultaba la verdadera hora: las 23:00 de la noche.

La mencionada lluvia nos impidió hacer una ruta por 14 cascadas, pero nos permitió visitar Fjaerland, un pueblito casi bajo el glaciar, al final del Fjaerlandfjord, con unos 450 habitantes en verano y 11 librerías (además de varias estanterías con libros repartidas por el pueblo, con un buzón al lado para el pago). Una hora y pico de ferry para ir, 3 ó 4 horas libres, y vuelta al camping, a descansar y planificar la siguiente jornada, a decidir qué habría que dejar para un próximo viaje (en éste caso, Trolltunga, que implicaba una caminata de 10 horas, y posiblemente madrugar muchérrimo para llegar a una hora prudente).

Al día siguiente, camino de Flåm, hicimos un par de paradas por el camino, a sentarnos junto a algún arroyo, o en un mirador a estirar las piernas y hacer un par de fotos. Disfruté como un enano las carreteras de montaña, estrechas y reviradas, y era la risa escuchar la voz del GPS, pronunciando los nombres de las calles: "a 300 metros, gira a la izquierda en Nedre Brekkevegen". Parecía imitar a Chiquito, pero no, la calle se escribe tal cual (y hay foto que lo atestigua). Una vez montada la tienda, nos fuimos a ver Brekkefossen, una cascada espectacular, a menos de 1 km del camping, donde los últimos 500 metros se dividen en camino ascendente, escalera empinada, y vereda más ascendente. Vamos, que empezamos con una sudadera, y terminamos en camiseta y bien sudadas. Eso sí, una vez arriba, frente a la caída de agua y con el pueblo a medio camino del horizonte del fiordo, merece mucho la pena pararse un rato, dejando que los ojos deambulen libres por el paisaje. El pueblo en sí es bastante "artificial": un centro comercial junto al muelle donde atracan los cruceros, varios restaurantes (entre el que destaca el Aegir Brewpub vikingo, donde cenamos), y la estación de tren que hace el recorrido "Norway in a nutshell".

El siguiente día pusimos rumbo a Eidfjord, evitando peajes y ferris, para disfrutar los páramos de Geiteryggen, ya en el Hallingskarvet Nasjonalpark, donde hicimos una ruta caminando de 3 horas, para comer en una especie de refugio turístico. Luego, medio bordeando Hardangervidda, los túneles en espiral, cerca de Vøringfossen, y ya casi llegando a Eidfjord. Allí, nos dimos la vuelta para dormir en el camping de Øvre, donde está el Norsk Natursenter Hardanger, un museo interactivo de la naturaleza y estilo de vida noruegos. Hicimos la visita completa la mañana siguiente, y después de pasar por la tienda de recuerdos y echarme un café, fuimos antes de hacer la ruta de los túmulos vikingos (sale desde Eidfjord, y se hace en hora y media aproximadamente). Parada en una "playa", a darnos un chapuzón en el fiordo, y a seguir rumbo a Bergen, donde dormiríamos la última noche para estar más cerca del aeropuerto.

Ya en la ciudad (después de un pequeño tour turístico gracias al GPS, por calles estrechas y empinadas, de uno de los barrios de la ciudad), nos llevamos la sorpresa de que el alojamiento nos ponía pegas cuando estábamos a 10 minutos de llegar. Así que nos tocó gestionar una reserva en el Hostal Juvenil, y la aventura de conseguir entrar con los 3 códigos para cajas de seguridad, donde se guardan las llaves (Odiseo, "aficionao"). Es un invento lo de las cajitas de seguridad, con forma de candado, y cerrojo de combinación numérica, que tienen en prácticamente todas las casas. Ya en la habitación, y después de una merecida ducha, nos fuimos a cenar al puerto, a darnos un homenaje de marisco y pescado, y a tomar unas cervecitas por Bryggen, la zona de marcha que, casualmente, es uno de los barrios más antiguos de Bergen: todo de madera, con pasillos entre los edificios de 2 plantas, algunos bastante inclinados, bares y restaurantes, tiendas...

Para cerrar el viaje, el último día estuvimos paseando mientras rodeábamos la ciudad, por el parque del Acuario, estuvimos un rato en Festplassen, y ya con todo más o menos preparado, nos fuimos a devolver el coche, a coger un avión lleno de españoles... Y con verdes montañas sobre lagos y fiordos, a través de la ventanilla, nos volvimos al calor sofocante del verano en Madrid.

lunes, 22 de julio de 2019

Aullidos nocturnos

Se quedó dormido con la Luna en el cielo desde hacía rato, redonda y luminosa, enorme al salir tras las siluetas de los pinos en el montecillo que afloraba junto a su casa, ahora ya negro por la proximidad de la noche. El silencio del crepúsculo se quebraba de tanto en tanto por algún ulular, disperso entre las copas del pinar, pero en general imperaba la quietud.

Las tinieblas fueron llenando poco a poco todo lo que alcanzaba la vista, hasta que la negrura lo invadió todo alrededor de la lámpara de la entrada de casa. Sólo quedaba un semicírculo de luz, tímido pero definido, al que acudían los insectos voladores, sin saber que las salamanquesas ya estaban allí. Era el baile cotidiano de vida y muerte de la Naturaleza.

Cuando la Luna llevaba apenas la mitad de su recorrido, un trémulo aullido le sacó de sus ensoñaciones, amodorrado aún por el cansancio escuchó un segundo y un tercer aullido, más cerca de lo acostumbrado. Se incorporó con dificultad, como si estuviera en la bodega de un barco y no en la cama de su casa, mareado y tambaleante se acercó hasta la cocina, en un recorrido tan conocido como mecánico, para llenar la primera taza de café del día. De vuelta al salón sin dar aún la luz, echó una ojeada al exterior, a la negrura que parecía el pozo de una mina de carbón. Todo estaba en calma, las estrellas titilaban en los límites del horizonte, lejos del halo lunar y del resplandor de la bombilla de la puerta, que continuaba impertérrita su labor de atraer polillas.

Volvió a la habitación con el paso un poco más firme, desperezado ya por completo, para mirar en el móvil si había alguna notificación importante. Estaba seguro que lo dejó en la mesilla justo antes de caer dormido, presa del cansancio acumulado de una semana de guardia particularmente puñetera. Su yo del pasado siempre tenía cuidado de dejar las cosas importantes en lugares seguros. Aún no estaba muy seguro de cómo lo hacía, en ocasiones en un estado peor que lamentable, pero se las arreglaba para colocar las gafas de sol en su funda, en un sitio estable y resguardado. El móvil no estaba allí, y pasó un par de minutos haciendo memoria, mientras volvía al salón.

Mientras se hacía el café, encendió el ordenador y se lió un cigarro, ensimismado en el destino del cacharro. Se acordó repentinamente mientras vertía el oscuro líquido en una taza, así que con toda la pachorra del mundo, terminó de llenar la taza y dio un sorbo triunfal: estaba sobre el radiador del wc, oculto por la puerta y la penumbra. Verificó la hora, las 4:08 de la madrugada, con un nuevo aullido en la lejanía, donde se comenzaban a distinguir contra el cielo negro, las negras copas de los pinos, y encendió el cigarro, despreocupado y ya con media sonrisa en la cara.

miércoles, 3 de julio de 2019

Vuelta al cenicero

El café se estaba quedando frío en la taza, el humo del cigarrillo se había disipado mientras jugueteaba con los rayos de luz que se filtraban por la persiana, y el zumbido amortiguado del frigorífico acompañaba constante el de un par de moscas, que revoloteaban aleatoriamente por el salón.

El cenicero debería haber rebosado medio paquete atrás, pero acumulaba estoicamente cada uno de los clavos, cada recodo en el hilo de pensamiento que terminaba por devolverle al mismo planteamiento. Al instante de comenzar de nuevo la madeja, su mano iba directamente al paquete, y cuando llevaba un par de giros en su razonar, el cigarro que había sacado servía de pavesa en la que encender el siguiente.

No era raro que le diera tantas vueltas a las cosas, le gustaba pasar el tiempo en silencio, encerrado en sus propios pensamientos, sin otra compañía que la de sus voces interiores, a las que de vez en cuando se imaginaba con tonos impostados, haciendo falsetes o agravando la voz, para dar otro cariz a algún pensamiento suelto. Podía pasar días enteros sin necesidad de ver a nadie más, viendo películas, leyendo libros y escuchando las diferentes voces de su cabeza.

Sólo podía concentrarse en el pensamiento recurrente, en la idea permanente de que si se quedaba dormido...

sábado, 22 de junio de 2019

Películas y Series vistas en 2019 (Tranquilo)

Otra entrega más de las películas y series que voy viendo éste año.

Desencanto (serie de animación, terminada la 1ª temporada, quicir, capítulos 9 y 10)
Assasins creed
Underworld 1, 2, 3, 4 y 5
Juego de Tronos, capítulo final... id más abajo para el despotrique, contando que hayáis visto la serie, porque hay datos, anécdotas, chistes y alerones.

Mad Max 1, 2 y 3
Guerra mundial Z
Pixels
Hardcore Henry
Wonder woman
Watchmen (me dormí casi hasta el final, pero entre que me he leído ya el comic, y que la peli la he sufrido más de una vez, queda convalidada la revisión)
Los otros dos
Holmes y Watson (el doblaje de Santiago Segura es para extinguir al Ser Humano)
Falsas apariencias

Aquí hay un inciso sin conexión a internet, me fui a hacer noche al pueblo, y tuve que tirar de disco duro:
Django desencadenado, y alguna peli más que ya había visto antes... de ésas que me pongo cuando me voy a quedar dormido sí o sí.

Pequeño pero matón
Sin Miedo
Conan, el bárbaro (no recordaba que, en la primera mitad de la peli, le dicen que tiene que ir a... ¡¡Zamora!!)
Lobezno: orígenes
Guardianes de la noche

Comienzo a ver "Dragones y Mazmorras" (capítulos 1 y 2) y "Forjado a Fuego"

Guardianes del día
47 Ronin
Coffy
Terminator: salvation
Red Sonja (traducción del título: "El guerrero rojo", con un par. Y Arnold Schwarzzenegger haciendo de Conan, pero llamándose Kalidor, con otro par)
Superman/Shazam: el regreso de Black Adam
Conan, el destructor
Mortal Kombat
The Spirit

Good Omens (Buenos Presagios, escrito a medias entre Neil Gaiman y Terry Pratchett) cumple muy bien las expectativas (muy altas con todo el hype que ha ido generando Gaiman en Tuiter). De hecho, ahora quiero casarme con David Tennant, que se marca un Crowley digno del descrito en el libro).

La jungla de cristal 1, 2, 3, 4 y 5
Kung fu jungle
Evangelion 1.11, 2.22 y 3.33 (animación)
El equipo A
The punisher 1 y 2
Man-thing, la naturaleza del miedo (peli Marvel en la que no aparece Stan Lee haciendo su clásico cameo)
Daredevil
Elektra
Berserk: la edad de oro 1, 2 y 3
La espada del dragón
X-men 1, 2 y 3
Doom
Marauders
Surf ninjas
Quiero la cabeza de Alfredo García
Detective Pikachu
Star Trek (again) 1, 2, 3, 4, 5, 6 (la saga sacada de la serie original), 7, 8, 9, 10 (la Nueva Generación), 11, 12 y 13 (el reboot).
Prevenge
Team America
Shin Godzilla (traducido como Godzilla Resurgence)
Movie 43
Beowulf
Godzilla: el planeta de los monstruos (animación)
Godzilla: la ciudad al filo de la batalla (animación)
Godzilla: devorador de planetas (animación)
Percy Jackson y el ladrón del rayo
Percy Jackson y el mar de los monstruos

Y ahora, la opinión de Iñaki Gabilondo del final de Juego de Tronos... Casi toda la temporada, a pesar de la velocidad para cerrar tramas, me ha parecido visualmente maravillosa (a pesar de los gazapos, sí), incluso el capítulo 3, a pesar de la negrura, es tremendo. Apenas diálogos, mucha expresividad en caras y miradas, si hay que ponerle pega sería la premura en la muerte del Rey de la Noche.

El final, propiamente dicho, también me ha gustado bastante: prácticamente todos los personajes tienen un desenlace lógico (excluyo aquí la escasa furia que muestra Drogon, y lo del sobrenombre de Bran). Jaime y Cersei, sólos en las catacumbas mientras todo se derrumba a su alrededor; Sandor Clegane lanzándose junto a "la Montaña" a las llamas; cada Stark superviviente siguiendo su propio camino... incluso el denostado nombramiento de Sir Bronn del Aguasnegras como nuevo Consejero de la Moneda, me parece lo más lógico después de todos los favores que ha hecho Tyrion (un claro ejemplo de puerta giratoria).

Y bueno, ahí sigo con "Forjado a fuego", intercalando programas con las pelis...y ya voy por el 5 de la quinta temporada. El doblaje cambia a latino en la segunda, y a inglés en la tercera, por alguna extraña razón no están dobladitas al "españó", pero sigue siendo igual de interesante ver el proceso, aunque el formato del programa lo hace más largo.Con el doblaje latino, a veces, hay comentarios que no cuadran con lo que se ha emitido, o directamente, la pronunciación de ciertos nombres, me ha hecho recordar series de mi infancia, como "Sibert" :D

viernes, 21 de junio de 2019

Insomnio perenne

Hace demasiadas noches que duermo poco y apenas consigo descansar. Me levanto un par de veces, a mitad del sueño, para volver a caer otro breve rato en los brazos de Morfeo. La mayor parte de los días me despierto antes que las alarmas del despertador, y cuando suenan por sorpresa, apenas llevo 4 horas dormidas de seguido.

El cansancio ayuda a la gravedad a tirar de mis brazos, dobla paulatinamente mi espalda a partir de los hombros, y cada vez más a menudo tengo que estirar el cuello hacia los lados, haciendo crujir la zona cervical como quien parte unas nueces. Los párpados tienen que luchar contra la espesa densidad del aire, similar a un espeso líquido que contribuye a ralentizar movimientos y pensamientos.

Desconocía el porqué del retumbar constante en las sienes, a pesar de tener noches en silencio, rotas muy de vez en cuando por el grito de algún autillo enarbolado en la lejanía, o el maullido de un gato en su ronda nocturna. Incluso mi reticencia a tomar fármacos para dolores comunes, como el de cabeza, se ha derrumbado. Empiezo a tomar pastillas prácticamente a diario para intentar rebajar la presión de su cabeza, y he vuelto a la vieja costumbre de juventud de fumar maría. Quizás así consiga matar dos pájaros: el de las noches en vela y el de los días de jaqueca.

Los dolores de cabeza se han convertido poco a poco en migrañas, cada vez más frecuentes y punzantes. Una migraña constante acuna mis días, el insomnio permanente grita en mis noches. Lo único que voy sacando en claro es que una vida de apacible soledad está matándome...

lunes, 27 de mayo de 2019

Tarde ficticia

Habíamos quedado una tarde, como hacemos muy de cuando en cuando, para charlar, tomar algo y ponernos al día de nuestras miserias cotidianas. Hacía calor, a pesar del cielo nublado y gris, y decidimos quedarnos en una terraza, dejando que la escasa brisa nos alborotara el pelo de vez en cuando.

Con la primera cerveza sólo compartimos banalidades, alguna anécdota sin importancia sobre el trabajo o la vida, pero con la segunda, empezamos a tratar temas un poco más importantes, como el hecho de pedir perdón a alguien, con quien acabamos de mantener más de 15 segundos de conversación, sobre un tema que nos importe. El ejemplo fue real, y compartido por las dos. La sensación de que los temas que te preocupan, de los que te gusta hablar, de tu propia vida por ejemplo, son como un castigo para la pareja cuando tratamos de compartirlos. Como si por la simple razón de compartir nuestros sentimientos, fuera para la otra persona una condena y nosotras mismas tuviéramos que reprimirlo.

Con la tercera cerveza nos dimos cuenta de la hora que era, recordamos que las dos teníamos tareas que hacer, y volvimos de nuevo la conversación hacia la trivialidad, hacia la inevitable separación. Los tragos se volvieron lentos hasta el punto de convertir la cerveza en sopa tibia, gracias a la canícula. Aquella tarde nos costó despedirnos, ninguna queríamos dejar de sentir la cercanía de la otra persona, y en lugar de irnos alejando poco a poco, nuestras manos empezaron a acercarse. Se encontraron en medio de la mesa, y nuestros dedos se fueron rozando y mezclando, íbamos alternando las caricias del dorso con las de la palma, y nuestros labios terminaron por cerrarse. Dejamos de hablar para simplemente mirarnos.

Cuando nos levantamos, el abrazo en que nos fundimos ya no dejaba lugar a dudas, y nuestros labios, cerrados apenas un instante antes, se entreabrían al juntarse. La pasión con la que nuestras manos recorrían la espalda y nuca de la otra, nuestras caderas buscando reducir el espacio vacío entre ellas a cero, formaron la combinación perfecta.

O casi perfecta, porque no recuerdo bien el motivo por el que nos fuimos separando de nuevo. Pudo ser un coche haciendo algún ruido fuerte, o alguien gritando. Nos quedamos en silencio, contemplando cómo nos íbamos ruborizando, y sin decirnos siquiera adiós, nos retiramos cada una por un lado.

lunes, 20 de mayo de 2019

Aprendizaje pedalero

Aún recuerdo cuando aprendí a montar en bici, o mejor dicho, cuando me enseñaron a pedalear. En mi memoria aún permanece una bicicleta prestada de mi primo, previa a ésta historia, con la que me movía por el pueblo de mi familia casi más como un patinete que como una bici propiamente dicha, por el tamaño y por la forma que tenía de usarla. Mientras, en el trastero esperaba una BH Californa X3 que mi padre decidió que era un buen regalo de reyes, cuando yo aún no sabía caminar.
Rondando los 10 años, me regalaron una Motoretta 3, roja brillante, con un asiento largo y blanco, y ya no tenía excusa para ir con un correpasillos, tenía que aprender a mantener el equilibrio, a girar y a frenar. Ése verano, en la puerta de casa, y ante la atenta mirada de mi madre, uno de mis tíos me daba las últimas instrucciones mientras sujetaba el sillín de la bici, ya conmigo encima agarrado al manillar, e intentando rezar mentalmente a todas las deidades que conocía. Ya hacía calor para ser aún media mañana, y por la calle apenas pasaba nadie. Al tener una leve pendiente, tirar cuesta abajo era cuestión de lógica, y apenas 20 metros más abajo, la calle perpendicular es ancha y llana, perfecta para dar la vuelta y volver a la puerta de casa.
Desde luego, no fue a la primera, y desde luego, ésa tarde me raspé en varias ocasiones rodillas y codos, pero aquella maravillosa sensación de pedalear sólo, dejando al adulto atrás, y conseguir parar más o menos en el sitio elegido para ello, fue algo que se me quedó grabado a fuego en la memoria. Varios intentos costó, desde luego, poder dejar atrás a mi tío y poder mantener el equilibrio, tanto pedaleando como con las piernas quietas. Otro tanto pasaba al empezar a moverme, si no era con el pedal derecho a una altura concreta, no era capaz de mantenerme vertical sobre la bici.
Luego llegarían las excursiones con mi primo y amigos, a la ermita, al río, a los cerros cercanos, o los viajes ya de adolescente (o no tanto), con la bici desmontada en el maletero de un autocar, rumbo a pedaleos en lugares nuevos.
Vendrían mi primera MTB, una Trek 830 comprada de 2ª mano a mi tío en la que invertí buenas tardes montándole piezas nuevas o dándome una buena trufa allá por 1998, hasta que alguien decidió llevársela de mi trastero; llegaría la restauración de una Orbea Moncayo de principios de los 80 rebautizada como "Torpeda", también de mi tío, y que me descubrió lo fácil que es ir de lado a lado de Madrid con un hierro de carretera; llegaría un cuadro de BH de montaña que repinté y al que monté todos los componentes de nuevas; llegaría Mortimer, una Specialized Daily para ir de paseo. Llegaría la BiciCrítica, ir en bici al trabajo, la desorganización de las 2 primeras Criticonas...

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