viernes, 6 de junio de 2014

Cambios de humor

Hoy no voy a escribir de chorradas, o cómics, o mis mierdas habituales. Hoy vengo a desnudar (no os flipéis, que hablo metafóricamente) mis sentimientos. Últimamente vengo pensando y planteándome muchas cosas, y mi humor se viene resintiendo: unos días me levanto desbordado de optimismo, y otros me dan ganas de mandarlo todo al orto. Y cuando digo todo, me refiero a todo.

Mis historias mentales, miedos, fobias, traumas y cacaos me están repercutiendo en el ánimo. A veces sentado en la oficina me dan ganas de llorar por la cantidad de mierda que estoy removiendo a nivel interno. Sí, era metafórico también. Mis sueños no se presentan la mayoría de las noches, y cuando lo hacen, no son los míos, si no los de un loco puesto hasta las cejas de LSD en medio de un viaje regulero.

Parece que mi cuerpo, antaño fibroso y atlético, ha ido recogiendo achaques como si quisiera prepararme para una vejez prematura: dolores lumbares y cervicales, dolor de cabeza combinado con migrañas durante días, cansancio constante... Vivo en una fantasía de pastillas regada con café.

Supongo que todo esto me viene de darle vueltas a ideas que no me gustan, me generan unos niveles de ansiedad que no he tenido nunca antes. De ahí paso al agobio, probablemente por no poder llegar a tomar una decisión lo suficientemente deprisa, o por el miedo a no tomar la acertada. El siguiente paso es la tristeza. Y creo que empieza a preocuparme que me haya bajado el nivel de idioteces por hora o que ni siquiera un vídeo de ostiejas me ayude a reírme.

Así que os pido disculpas por el rollo, por futuras entradas de éste tipo, y si en algo os he molestado,
no me lo tengáis en cuenta,
y daros por follados,
que es como estar jodidos,
pero con mejores resultados.
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