sábado, 20 de diciembre de 2008

Tenerife en Diciembre (1)

Tras una semana de vigilancia estricta en el curro, os cuento el viaje que nos marcamos mi mejor mitad y yo la semana del 8 al 14 del mes en curso.
Madrugamos muchísimo para estar en Barajas, que se cubrió de nubes antes de embarcar. Tenerife nos acogió con llovizna, y se mostró nublado prácticamente todos los días, menos uno que amaneció lloviendo, a media mañana salió un sol radiante que aprovechamos para bajar a la playa, y por la tarde volvió a nublarse y chispear.
Nos alojamos en Puerto de la Cruz, en un apartamento-hotel muy cuco, con el extractor de la cocina justo sobre nuestra cama. Las primeras noches fueron inferníferas: un ruído insoportable de motor, traqueteando constantemente. Cuando se lo dijimos al de recepción nos dijo que había pasado más veces, y que incluso los vecinos del bloque de enfrente se habían quejado al dueño (vecino de ellos). En otro bloque teníamos una Delegación de Vampi... de Hacienda, y en general el sitio era tranquilo.
La gente de Canarias es relajada, de trato afable, cariñosetes incluso con los desconocidos... habas malas también hay, como en todos los pucheros.
Subimos al Teide (ver fotos en Fliquer o Féisbuc), fuimos a ver el "Drago Milenario", que tiene sólo 800 y pico años, lo flipamos cosa mala con los paisajes y la diversidad de plantas que hay. Papas con mojo como tapa básica en todos los bares y restaurantes donde estuvimos, cafés a 60 céntimos junto a la Estación de Guaguas de Icod de los Vinos (donde te clavan 4€ por entrar al "Jardín del Drago" que se puede ver desde fuera, o 7€ por entrar al Mariposario), playas volcánicas, mares de nubes, tabacos y licores SIN impuestos...
También te clavan 25€ por cabeza al subir en el teleférico al Teide. Al entrar te hacen una foto "sin compromiso", que puedes comprar por 5€ al bajar, o reírte de la ocurrencia en sus narices, lo que prefieras. El teleférico no te lleva hasta la jod1#@ cima, pero casi: te deja a unos 3300 metros de altura, que no están mal. Puedes subir hasta el pico sólo si pides permiso a la dirección del Parque Natural por anticipado, y luego tienes que llevar una fotocopia del DNI (además del DNI en sí mismo). Es gratis, tardan un par de días (según nos comentaron), pero al cráter no se puede bajar (desde hace unos años). Las vistas son extremadamente jod1#@5 de describir, ved las fotos. La cafetería del teleférico es cara de pelotas, llevad viandas y aquí consumid lo justo. Te informan de la sensación térmica en la parte de arriba sólo para vender forros polares en la tienda de enfrente de la taquilla: a nosotros nos marcaba una sensación térmica de -7º C, y al sol tenías hasta calor.
Las carreteras tienen más curvas que catorce modelos de lencería, y si decidís utilizar la guagua (los buses locales), venden abonos de 12€ y 30€ que os hacen descuentos interesantes (20% en trayectos de menos de 20km, 50% en los de más de 20km) y los venden en casi cualquier lado: los conductores suelen llevar, en los kioskos y estancos, estaciones de guaguas...
Memorable también el día que fuimos a La Caldera y bajamos hasta Aguamansa. Justo donde se forma el mar de nubes, hay un bosque sacado de una peli de Tim Burton. El suelo es rojizo, salpicado de verde brillante hacia donde mires, con hebras de líquen colgando de ramas y troncos, niebla entremezclada con rayos de sol, y vistas que ponen los pelos enemistados con la epidermis. Y Aguamansa es un pueblo construído sobre pendientes imposibles, callejuelas caóticas que se convierten en caminos a ningún lado, casitas sencillas y ostentosas cada una con su jardín correspondiente, y está a medio camino entre las playas y la cima de la isla.
El conejo... digo, el consejo de la semana es obvio: no vayáis a Tenerife, es feísimo, no hay nada interesante, y además seguro que yo vuelvo y no quiero tener que hacerme el simpático saludando a nadie conocido ;). Sed malos.
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