domingo, 21 de diciembre de 2008

Tenerife en Diciembre (y 2)

Querido sobrino Gobo... el mundo exterior es un sitio maravilloso... el día que fuimos a Puerto de Santiago, a ver la playa de Los Gigantes, decubrimos hasta que punto nos han invadido los extranjeros. Excepto 2 ó 3 personas, TODO EL MUNDO era guiri: ingleses, alemanes, finlandeses, italianos, noruegos... El camino, para variar, era una carretera plagada de curvas, subiendo y bajando, y alternando sol con nubes. De camino pudimos ver la "selva guatemalteca" que salpica a ratos la isla, y los dromedarios turísticos "aparcados" en un corral al aire libre. También existe la posibilidad de ver ballenas y delfines, pagando un viaje en barco, que vendrá a durar 1 hora escasa, y que te acercan al pie de los acantilados.
Ya en Puerto de la Cruz, estuvimos de tapeo en bastantes terrazas, nos tomamos algunas cervezas autóctonas y foráneas, fuimos a la playa (arena volcánica negra y extra de lagartos), vimos un arcoiris...
Y volviendo, en el aeropuerto, anécdota de Lau con el segurata del embarque por unas botellitas de licor resuelto por el guardia civil, que se acercó y condescendientemente le dejó pasarlas. La vuelta fue larga, al ir tardamos 2 horas, y al volver 3, en clase turística, con lo que las piernas empezaban a perder flujo sanguíneo. Cambiar un clima nublado pero cálido, por el frescor de Madrid (-1ºC al salir de Barajas), y al llegar a casa encontrar pingüinos anidando en el salón, pues es un palo, para qué negarlo.
El conejo... digo, el consejo de hoy es: no paguéis por servicios gratuítos, sobretodo en Internéeeeee (Flickr me amenaza con insuficiencia de espacio, a no ser que me cambie a una cuenta pro, dudas...).
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