lunes, 19 de septiembre de 2016

Celebrando amistades

Tras una semana de teletrabajo con guardia, desde el cómodo sofá de mi salón vallekano, llegó el fin de semana y las fastuosas celebraciones por mi aniversario (que aún no ha llegado, pero ya lo he empezado a disfrutar).

El viernes, viaje fugaz al pueblo a cortar uvas de la parra, y el sábado vuelta a los madriles para comer en el chino con la familia. Como hacía muchos años que no celebrábamos un cumpleaños, y seguramente por influencia de Neni (no lo digo yo, lo dijo ella). La verdad es que fue un lujo tener a casi toda la familia en la misma mesa, incluyendo a la pequeña Gala, la más reciente incorporación al clan, aunque por poco tiempo. Lucía está a punto de salir a dar la cara, y en Navidad tendrá que acostumbrarse a los abrazos y achuchones.

Luego ya vinieron las cañas, las visitas, los brindis y los abrazos. Caras que hacía demasiado que no veía, otras nuevas en las que rápidamente se vislumbraba sinceridad. Iban cayendo las cervezas y surgiendo los regalos, aunque para ser sincero, el primero fue cosa de Iván y Rebeca, una camiseta de "The Walking Dead" que he estrenado en el turno del dolor de ésta semana (Sabadell de 7:00 a 15:00). Lo siento si confundo alguna cosa, el alcohol corrió como un río en primavera y ciertos detalles se han desvelado a posteriori con un vídeo.

- Botella de sidra natural, no recuerdo muy bien si la trajo Dani, otra persona o si estaba ya en la mesa cuando nos sentamos..., traída ex-profeso por CriCri y Sergio desde las mismérrima Asturies
- Candado Trelock, cortesía de Más Que Parches (Alberto y Sara).
- Taza de Chewbacca, de parte de Gael, CriCri y Sergio.
- "Una declaración de intuiciones", de Álvaro Neil, aka Biciclown + Botella de hidromiel Helheim, del amigo Fernan.
- Camiseta de << Carril 30 >> reflectante + un delicioso pastel de calabaza que compartimos entre todas, de parte de Cristina y Juan (y el resto de piratas de Getafe).
- "Ultraviolencia", de Miguel Noguera, de manos de Marta, Ángel y Carlos Turiel.
- Botella de vino tinto, traída directamente desde Casavieja por Wayra, Gabriela y Tito.
- Un par de raciones de... cosas, cortesía del Poyo ;)

Pero lo más valioso, el mejor regalo de todos, fue tener a toda aquella gente queerida allí, teneros cerca, compartir el tiempo en cualquier sitio, hablando de nada y de todo. Incluso a las personas que no pudieron venir por diversos motivos les sentí cerca, avisaran o no de su ausencia.

Os quiero

PD: Entrada actualizada después de "descubrir" quién trajo la botella de sidra. Bendita resaca :D
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